Paz en mis relaciones
INTRODUCCIÓN
Nuestras relaciones son tan importantes que Dios usa las relaciones para cumplir propósitos, cumplir llamados, cumplir asignaciones y para cumplir nuestros sueños en esta vida.
Todo lo que Dios hace lo hace a través de relaciones y debemos ver nuestras relaciones como conexiones divinas porque ellas tienen un propósito en nuestra vida.
La biblia nos enseña que somos miembros de un mismo cuerpo pero todos cumplimos una tarea importante, aunque diferente en el cuerpo.
Estamos interconectados y nos pertenecemos el uno al otro.
“Mis relaciones interpersonales son un reflejo de mi relación con Dios.”
1 Juan 4:20 NTV
Si alguien dice: «Amo a Dios», pero odia a otro creyente, esa persona es mentirosa pues, si no amamos a quienes podemos ver, ¿cómo vamos a amar a Dios, a quien no podemos ver?
“La condición de mis relaciones determinan la calidad de mi vida.”
El enemigo siempre ha querido destruir relaciones, pero el deseo de Jesús siempre ha sido la unidad. Este es el deseo de Dios para nosotros que vivamos unidos.
Por eso la última oración de Jesús fue que nosotros los que creeríamos en el pudiéramos estar unidos. Pero también vemos cómo el Espíritu Santo vino sobre aquellos que estaban unánimes en el aposento alto.
¿Qué es lo que quiero decir? Que la voluntad de Dios es que vivamos en paz y unidad en nuestras relaciones.
Mateo 5:23-24 NVI
23 »Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.
El dolor que produce la ruptura en las relaciones es el dolor más grande que una persona puede experimentar.
Normalmente las personas que están más cerca a nosotros son las que más amamos pero también las que más lastimamos.
La pregunta es; ¿cómo podemos vivir en paz en nuestras relaciones?
Mateo 5:9
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
NVI - “Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.”
“Jesús vino a traer unidad para hacernos en El; una sola familia.”
Efesios 2:14-17 NTV
14 Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba. 15 Lo logró al poner fin al sistema de leyes de mandamientos y ordenanzas. Hizo la paz entre judíos y gentiles al crear de los dos grupos un nuevo pueblo en él. 16 Cristo reconcilió a ambos grupos con Dios en un solo cuerpo por medio de su muerte en la cruz, y la hostilidad que había entre nosotros quedó destruida. 17 Cristo les trajo la Buena Noticia de paz tanto a ustedes, los gentiles, que estaban lejos de él, como a los judíos, que estaban cerca. 18 Ahora todos podemos tener acceso al Padre por medio del mismo Espíritu Santo gracias a lo que Cristo hizo por nosotros.
El pecado nos separó de Dios pero La cruz nos reconcilió con El y con los demás para que pudiéramos ser un solo cuerpo, una sola familia. La familia de Dios.
Romanos 12:18
Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.
3 Herramientas en nuestras relaciones
#1 - Cuando es mi culpa: Pido perdón. (Confesión)
Dios trae sanidad a nuestras relaciones cuando yo reconozco que fue mi culpa y confieso mi falta a las personas que he herido o lastimado.
Cuando yo reconozco mi falta y pido perdón, entonces encontraré paz en mis relaciones.
Santiago 4:1-2 NVI
¿De dónde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que luchan dentro de ustedes mismos 2 Desean algo y no lo consiguen. Matan y sienten envidia, y no pueden obtener lo que quieren. Riñen y se hacen la guerra. No tienen, porque no piden.
Si quiero vivir en paz, debo aprender a reconocer cuando he fallado y aprender a pedir perdón.
Santiago 5:16
Por eso, confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.
#2 - Cuando no es mi culpa: Otorgo perdón.
Efesios 4:30-32 NTV
30 No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos, y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención.
31 Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta. 32 Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo.
PERDONAR NO ES:
Una emoción o sentimiento.
No es olvidar lo que pasó.
No es ignorar; hacer de caso que nada pasó.
PERDONAR ES:
Reconocer (El perdón de Dios, que si el me perdonó a mi, ¿quien soy yo para no perdonar a los que me han hecho daño?)
Soltar la ofensa (Aunque es injusto, Dios es quien hace justicia)
Orar (por la intervención de Dios para que haya sanidad en mi corazón)
Bendecir. (Decir bien)
Al final no se trata de quien tiene la razón, se trata de vivir en paz.
#3 - Cuando solo sucedió: Esperanza.
Romanos 8:28 NVI
Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito.
La esperanza de recibir sanidad es confiar que sea lo que pasó; Dios tomará esa circunstancia y hará que obre para bien.
Romanos 15:13
Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Confía en que toda circunstancia está en las manos de Dios y que al final tendrá un desenlace de bendición.
Debo confiar que esa situación está mejor en las manos de Dios que en las mías.
Debo confiar que Dios ha traído sanidad a mi vida y a mi corazón.
Debo confiar en aquel que es capaz de sanar mi alma.
CONCLUSIÓN
Toma la herramienta que necesites y toma la decisión por tu propio bien. Que Dios te bendiga.